Archivo para 17. Febrero 2009

DEMASIADAS PLAZAS DE PROMOCIÓN INTERNA EN XUNTA Y SERGAS.

Desde julio de 2008 denunciamos en esta web las ventajas que reciben los interinos en los procesos de pseudo-consolidación que finalizarán (esperemos) a lo largo de 2009. Podemos recordar, en este sentido, el artículo de 13 de julio de 2008…

En esos procesos de pseudo-consolidación, todavía se permite a cualquier opositor, aunque no sea interino (de ahí que sean procesos de “pseudo-consolidación”) presentarse y poder sacar la plaza. Los interinos tienen que ponerse la pilas y estudiar para pasar las notas de corte del primer examen, y así tenerlo fácil, por puntos acumulados, en la fase de concurso.

Es ahora, en el momento en que entran en ebullición las negociaciones entre sindicatos de funcionarios y Función Pública para perfilar las convocatorias de promoción interna, cuando llama nuestra atención el escandaloso número de plazas que se le asignan, precisamente, a promoción interna.

XUNTA DE GALICIA

Cojamos el claro ejemplo del subgrupo C1, Xunta de Galicia:

- Grupo C1 oposición libre: 154 plazas (11 de ellas para minusválidos).
- Grupo C1 consolidación: 61 plazas (5 de ellas para minusválidos).
- Grupo C1 promoción interna: 200 plazas (14 de ellas para minusválidos).

En los procedimientos de promoción interna, a diferencia de los de pseudo-consolidación, ni siquiera pueden presentarse opositores que no sean ya funcionarios. Se crea un coto cerrado, injustificado, de privilegiados, impidiendo a opositores más cualificados competir con ellos, con lo que, por mucho que las leyes lo permitan, la vulneración de los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad es total.

Mientras que a los minusválidos se les reserva, por regla general, un 7% de las plazas (lo cual me parecen correcto y proporcionado), a los funcionarios del C2 que quieran promocionar al C1 se les reserva un 48% de todas las plazas del C1 (200 de las 415 plazas), es decir, casi 7 veces más que a los minusválidos. Si para ser minusválidos tienes que tener al menos un 33% de discapacidad, y por ello se reserva un 7% de las plazas, podemos decir que las convocatorias dan ventajas a los funcionarios del C2 como si tuviesen, en términos de minusvalía, una incapacidad del ¡226%!, es decir, como si estuvieran en estado vegetativo, con paro cerebral irreversible, en el estado más cercano a la muerte posible, con incapacidad absoluta…, casi muertos…

El hecho de que las leyes de Función Pública permitan a los funcionarios del C2 este trato de príncipes (o de incapaces absolutos, según se mire) vuelve a ser debido a que ellos están organizados en sindicatos de funcionarios que pueden presionar a los políticos, los máximos culpables (ellos, que hacen las leyes, deberían velar por el interés general, no por el particular de los funcionarios), mientras los opositores de a pie, los que buscan las 154 plazas de oposición libre y los que se van a pelear con los interinos por esas 61 plazas de consolidación, no tienen ninguna voz que los ampare y no cuentan en ninguna negociación.

Sería razonable que por ley se les reservase un 7% del total de plazas (no el 25% que establece la Ley de Función Pública gallega), como a los minusválidos, es decir, 29 plazas de las 415, por cumplir con el artículo 35 de la Constitución sobre el derecho a la promoción por el trabajo. Tendrían estímulo suficiente para ponerse a estudiar, buscar horas al salir del trabajo, una academia que les orientase y conseguir la plaza después de siete u ocho meses de estudio.

En todo caso, se les debería exigir toda la normativa que tenga que estudiar un opositor del C1 oposición libre, menos, a lo sumo, la que ya hayan tenido que estudiar para conseguir su plaza del C2. Eso significa que no puede ser que tengan la ventaja de que no les entre la Ley 47/2003, General Presupuestaria, la Ley 7/1985, de Bases del Régimen Local, o la Ley 5/1997, de Administración Local de Galicia, que sí entran para los aspirantes del C1 que van por oposición libre… Es algo obvio, que no debería ser objeto de negociación alguna en las reuniones concertadas entre sindicatos de funcionarios y la Xunta para componer las convocatorias de promoción interna… Aquí, Administración y sindicatos de funcionarios parecen creer que esto es una Comunidad Autónoma bananera, donde todo puede “negociarse”, incluso el sentido común…

SERGAS.

El pasado viernes, 13 de febrero, el DOG nos dejaba planchados al comprobar que, en todas las categorías que se convoquen, el sistema de selección será el de concurso-oposición y que la mitad de todas las plazas ofertadas por el SERGAS se reservarían, en principio, para promoción interna.

Más de lo mismo: Trato privilegiado a los funcionarios y ninguneo de los opositores que se presentan por oposición libre.

El SERGAS claudica en su obligación de escoger a los mejores para los distintos puestos y se acoge a fórmulas que sólo consiguen la “paz social”, es decir, que los sindicatos no se les revolucionen.

Quien paga el pato son los servicios públicos, que no tendrán a los mejores para prestarlos, y los opositores que no son funcionarios, a los que sólo se les invita a la interinidad, en un primer momento, y al ascenso posterior no basado en el esfuerzo y el estudio, sino en los cupos abusivos que se van reservando para consolidación o promoción interna, que permiten el ascenso a pesar de no poseer, en muchos casos, conocimientos equiparables a los de los que sacan la plaza por oposición libre…

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